INGREDIENTES: Tomate* y sal marina (*Procedente de Agricultura Ecológica)
Los tomates secos se obtienen al deshidratar y secar estos vegetales cuando están maduros. La máxima calidad de este producto se obtiene con su secado al sol. El proceso para obtener este producto es muy lento, ya que la exposición al sol de forma natural es la única manera de conseguir este producto. De hecho, el proceso se alarga durante más de una semana, y provoca una pérdida de humedad por lo que su peso en agua se reduce un 90% pero mantiene las propiedades y se intensifica el sabor.
Es un ingrediente súper versátil, encaja en casi cualquier tipo de plato: pasta, arroz…
Para hidratarlos:
- Poner agua a hervir en una olla y dejar que se vaya calentando hasta alcanzar el punto de ebullición para escaldarlos
- Mientras, enjuagar bien los tomates secos para retirarle la sal sobrante que pueda tener. Una vez se van limpiando, se dejan en un escurridor
- Con el agua hirviendo y los tomates ya pasados por agua, apagar el fuego y meterlos en el agua caliente durante 3 o 4 minutos
- Pasado ese tiempo, sacarlos de la olla y secarlos con un paño.
- Una vez secos, meterlos en un recipiente con aceite de girasol preferiblemente, ya que otros tipos de aceites pueden comerse su sabor. Se pueden aderezar con alguna especia, como orégano.
- Dejar reposar en el tarro y guardar en nevera para su mejor conservación.
| Peso | 0,100 kg |
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